Periodista y Madre en la vida
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lunes, 2 de mayo de 2011
Sin noticias
Todos los años se repite y todos los años abre los informativos, lo que no deja de ser sorprendente. Me refiero a la lluvia en Semana Santa. Por mucho que nos esforcemos, cambiando de fecha la Semana Santa de un año para otro, no conseguimos esquivar a la lluvia o al mal tiempo. Pero me sigue sorprendiendo que sea noticia de apertura de telediarios ¿por qué? ¿es tan raro que llueva en Abril? Ya lo dice nuestro sabio refranero, en Abril aguas mil... Sin embargo, este año han cambiado un poco las cosas, sólo Telecinco abrió con la lluvia en Sevilla, (que Mayfair Lady me ha quedado la frase) para la primera y para la sexta la noticia quedo relegada a la mitad del informativo. Algo pasa en la España laica que ya no abrimos telediarios con procesiones. Que no digo que no tengan que salir en las noticias, que hay mucha gente interesada y, por lo tanto, son noticia. Lo que digo es que parece que por fin hay noticias más interesantes que la lluvia en Sevilla, aunque sea una maravilla. Un report a mitad de informativo hablando de como van las procesiones por España me parece bien. A fin de cuentas en cada pueblo de España hay una procesión en Jueves o Viernes o en los dos, y eso, es importante y noticiable. Lo que ya no creo sea tanta noticia es que tal cofradia pueda o no salir por culpa de las inclemencias meteorológicas. Que digo yo, que la noticia no tiene porque ser todos los años la misma gente llorando. Sólo pido un poco de rigor y un poco menos de sensacionalismo. Pido que se busque la noticia, lo que es noticia y si es tan repetida, debemos plantearnos ¿es noticia?.
martes, 12 de abril de 2011
Siempre nos quedará París, aunque exista Disneyland
Que hay algo más que Disneyland en París, eso lo tenemos todos claro, bueno, casi todos. No puedo entender viajar a Eurodisney y no poner un pie en París, entendiendo por París la ciudad, no el Aeropuerto. Por mucho que viajemos con niños París es una ciudad para todos los públicos.
Si piensas visitarlo con los peques de la casa aquí van algunas sugerencias. Lo primero involucrar a los niños en los preparativos, de esta manera estarán mucho más abiertos y expectantes ante las cosas a visitar. Ver juntos "El Jorobado de Notre Dame" antes del viaje hará que nuestra visita a la Catedral Parisina, sea toda una aventura para nuestros hijos. Las Gárgolas y la Campana nos estarán esperando, consiguiendo que aquello que los papis queremos ver sea también lo que nuestros hijos quieren disfrutar. Un paseo en Bateaux Mouche es algo increíble para padres e hijos, recorriendo el centro del París por el romántico río Sena y bajando a los pies de la Torre Eiffel.
El que se atreva, tras el paseo tiene que hacer una carrera con sus hijos por los más de 700 escalones de la torre, suena agotador, pero es tremendamente divertido.A la bajada, nada mejor que tumbarse a descansar en los Campos de Marte a disfrutar de la hierba fresca bajo el cielo parisino.
Para recorrer a pie el centro de la ciudad os recomiendo el libro Elsa y Max de paseo por París de Barbara McClintock. En él, dos niños, Elsa y Max, recorren el centro de Paris en su recorrido del cole a casa. Por el camino Max va perdiendo diversos objetos, guantes, bufanda etc que hay que localizar en las maravillosas ilustraciones. Un libro precioso, que además nos permite poder luego recorrer con nuestro hijos el mismo paseo que Elsa y Max hacen en el libro, convirtiéndolo en una fantástica aventura por el centro de la ciudad. Juntos podremos localizar dónde Max perdió los lápices o el gorro consiguiendo evitar el temido ¿no llegamos ya? ¿y dónde vamos ahora? que tan incomodo resulta ya que nuestro paseo será un divertido juego.
El libro puede conseguirse por unos 13€ y convertirse en una inusual pero fantástica guía de París.
Proponer una visitar al Louvre puede sonar a locura y quizá serlo si no nos organizamos bien. Evidentemente, hay que ser conscientes de que un niño en general (dependiendo de la edad y del niño variará) no puede aguantar mucho tiempo en un museo , por lo que lo primero es limitar el tiempo que vamos a dedicar al mismo. Más de una hora puede ser totalmente estresante para todos y convertir la visita en una locura desastrosa. Por lo tanto ajustemos nuestra visita al ritmo de los niños. Hay que incentivar la curiosidad de los niños y motivarlos y estimular su capacidad de observación. Para ello hay multitud de juegos que podemos llevar a cabo y que reforzaran la participación de los niños en nuestra visita. Podemos preparar un plano con las obras que no queremos perdernos y su ubicación dentro del museo y pedirle a nuestro pequeño explorador que nos lleve a cada una de ellas. Evidentemente, encontrar todas las obras indicadas en el plano (nunca más de 10-12) tiene un enorme recompensa, que puede ir desde elegir un regalo en la tienda del museo a disfrutar de un gran helado a la salida. También podemos pedirles que hagan sus propias obras de arte, que dibujen su propia Mona Lisa. Esto los mantendrá entretenidos mientras recorremos la sala y además será un bonito recuerdo de nuestra visita. El famoso juego del veo veo puede ayudarnos a descubrir obras importantes. Si antes se las hemos mostrado en un libro o en internet, ser capaces de encontrarlas les resultará muy gratificante y se sentirán orgullosos de sus conocimientos. La web del Louvre nos ayuda a crear el plano con las obras que queremos ver y su ubicación, además de aportarnos ideas para las visita en familia. Si además nuestros hijos han visto películas como Barbie y las Tres Mosqueteras, Los Mosqueperros o las Tres mellizas en París, nuestros hijos reconcomerán el palacio del Louvre en su etapa anterior a la actual de Museo, eso sí, sin la pirámide.
Muchas cosas se nos quedan en el tintero de esta fantástica ciudad, pero tampoco podemos saturar a nuestro niños de city. Ahora nos toca saturarnos a nosotros con una buena dosis de Disney y disfrutar de su parque, sus atracciones, sus princesas y sobre todo de la cara que nuestros hijos pongan al ver este mundo de los cuentos a su alcance. A nosotros, siempre nos quedará París, aunque exista Disneland porque ¿quién no disfruta viendo a sus hijos disfrutar?
Visitar Paris con niños
Si piensas visitarlo con los peques de la casa aquí van algunas sugerencias. Lo primero involucrar a los niños en los preparativos, de esta manera estarán mucho más abiertos y expectantes ante las cosas a visitar. Ver juntos "El Jorobado de Notre Dame" antes del viaje hará que nuestra visita a la Catedral Parisina, sea toda una aventura para nuestros hijos. Las Gárgolas y la Campana nos estarán esperando, consiguiendo que aquello que los papis queremos ver sea también lo que nuestros hijos quieren disfrutar. Un paseo en Bateaux Mouche es algo increíble para padres e hijos, recorriendo el centro del París por el romántico río Sena y bajando a los pies de la Torre Eiffel.
El que se atreva, tras el paseo tiene que hacer una carrera con sus hijos por los más de 700 escalones de la torre, suena agotador, pero es tremendamente divertido.A la bajada, nada mejor que tumbarse a descansar en los Campos de Marte a disfrutar de la hierba fresca bajo el cielo parisino.
Para recorrer a pie el centro de la ciudad os recomiendo el libro Elsa y Max de paseo por París de Barbara McClintock. En él, dos niños, Elsa y Max, recorren el centro de Paris en su recorrido del cole a casa. Por el camino Max va perdiendo diversos objetos, guantes, bufanda etc que hay que localizar en las maravillosas ilustraciones. Un libro precioso, que además nos permite poder luego recorrer con nuestro hijos el mismo paseo que Elsa y Max hacen en el libro, convirtiéndolo en una fantástica aventura por el centro de la ciudad. Juntos podremos localizar dónde Max perdió los lápices o el gorro consiguiendo evitar el temido ¿no llegamos ya? ¿y dónde vamos ahora? que tan incomodo resulta ya que nuestro paseo será un divertido juego.
El libro puede conseguirse por unos 13€ y convertirse en una inusual pero fantástica guía de París.
Proponer una visitar al Louvre puede sonar a locura y quizá serlo si no nos organizamos bien. Evidentemente, hay que ser conscientes de que un niño en general (dependiendo de la edad y del niño variará) no puede aguantar mucho tiempo en un museo , por lo que lo primero es limitar el tiempo que vamos a dedicar al mismo. Más de una hora puede ser totalmente estresante para todos y convertir la visita en una locura desastrosa. Por lo tanto ajustemos nuestra visita al ritmo de los niños. Hay que incentivar la curiosidad de los niños y motivarlos y estimular su capacidad de observación. Para ello hay multitud de juegos que podemos llevar a cabo y que reforzaran la participación de los niños en nuestra visita. Podemos preparar un plano con las obras que no queremos perdernos y su ubicación dentro del museo y pedirle a nuestro pequeño explorador que nos lleve a cada una de ellas. Evidentemente, encontrar todas las obras indicadas en el plano (nunca más de 10-12) tiene un enorme recompensa, que puede ir desde elegir un regalo en la tienda del museo a disfrutar de un gran helado a la salida. También podemos pedirles que hagan sus propias obras de arte, que dibujen su propia Mona Lisa. Esto los mantendrá entretenidos mientras recorremos la sala y además será un bonito recuerdo de nuestra visita. El famoso juego del veo veo puede ayudarnos a descubrir obras importantes. Si antes se las hemos mostrado en un libro o en internet, ser capaces de encontrarlas les resultará muy gratificante y se sentirán orgullosos de sus conocimientos. La web del Louvre nos ayuda a crear el plano con las obras que queremos ver y su ubicación, además de aportarnos ideas para las visita en familia. Si además nuestros hijos han visto películas como Barbie y las Tres Mosqueteras, Los Mosqueperros o las Tres mellizas en París, nuestros hijos reconcomerán el palacio del Louvre en su etapa anterior a la actual de Museo, eso sí, sin la pirámide.
Muchas cosas se nos quedan en el tintero de esta fantástica ciudad, pero tampoco podemos saturar a nuestro niños de city. Ahora nos toca saturarnos a nosotros con una buena dosis de Disney y disfrutar de su parque, sus atracciones, sus princesas y sobre todo de la cara que nuestros hijos pongan al ver este mundo de los cuentos a su alcance. A nosotros, siempre nos quedará París, aunque exista Disneland porque ¿quién no disfruta viendo a sus hijos disfrutar?
viernes, 1 de abril de 2011
Turismo, vino y niños
Hay muchas cosas que me gustan pero de entre ellas viajar creo que es una de mis mayores aficiones. Me encanta planear destinos, organizar el viaje, la visita, que ver, que no perderse, etc. Yo y mi huss (abreviatura cariñosa de husband) disfrutamos planificando, a veces durante meses, cada uno de nuestros viajes. Incluso en las breves escapadas, esas de un finde, somos capaces de volcar toda nuestra capacidad organziativa (la de él) e imaginativa (la mia) en pos de un viaje, visita perfecta.
Tenemos prevista la visita a Ysios, bodega diseñada por Santiago Calatrava sita en Laguardia. http://www.ysios.com/
Nos vamos el domingo, tenemos ya organizada la visita a la bodega (regalo del día del Padre) y la comida en la cueva del Biazteri.http://www.biazteri.com/ Suena bien, super plan ¿verdad? Ahora es cuando os cuento que vamos 5 parejas, o sea, 10 adultos con 7 niños. Cuatro de ellos en sillita de paseo todavía. Ahora más que un plan parece un reto. Es como si alguién nos hubiese dicho ¿A qué no vais a ver una bodega y a comer con todos los hijos? Pues a que sí. Y tanto que sí. Para allá que nos vamos con nuestra prole. Dia de padres e hijos, o lo que es lo mismo, de columpios y vinos, una de cal y otra de arena. Viajar con niños es una gozada. Tiene, como todo, sus ventajas y sus inconvenientes. Evidentemente no puedes hacer exactamente lo mismo, y quizá no todo en el mismo orden, que si vas en pareja o en pequeño grupo, pero a la larga, es mucho más gratificante. Disfrutas con lo que haces y con lo que organizas para ellos disfruten.
Con mi peque hemos recorrido infinidad de sitios y siempre lo hemos pasado maravillosamente. Simplemente hay que saber organizarse y sobre todo involucrar a los niños en lo que vamos a hacer yo ver. Le he contado a mi peque como es la bodega que vamos a visitar, que hay de especial y qué es lo que más le va a gustar.
Le he contado que comeremos en un restaurante, pero en una cueva muy especial para nosotros sólos. Le he contado que en el pueblo dónde está la bodega hay una muralla y un castillo. Que hace mucho tiempo vivió allí el fabulista Samaniego y le he contado también algunas fábulas escritas por él ( La cigarra y la hormiga, La lechera) os dejo el link para poder recordar otras muchas. http://amediavoz.com/samaniego.htm
Durante toda la semana he ido poco a poco incentivando su curiosidad por nuestra excursión, haciendola participe de las decisiones (dónde comer, qué ver primero) para que el día sea perfecto para ella y para nosotros. En esta ocasión tengo que ampliar el radio de acción a los demás niños. He preparado unas actividades relacionadas con La Cigarra y la Hormiga. Tengo impresos unos cuantos dibujos para pintar y ordenar acorde a la historia. Lo que está claro es que si implicamos a los más pequeños,los hacemos participes de nuestras decisiones y planes podemos conseguir que nuestro día de turismo vino y niños sea eso turismo, vino y niños.
Tenemos prevista la visita a Ysios, bodega diseñada por Santiago Calatrava sita en Laguardia. http://www.ysios.com/
Con mi peque hemos recorrido infinidad de sitios y siempre lo hemos pasado maravillosamente. Simplemente hay que saber organizarse y sobre todo involucrar a los niños en lo que vamos a hacer yo ver. Le he contado a mi peque como es la bodega que vamos a visitar, que hay de especial y qué es lo que más le va a gustar.

Le he contado que comeremos en un restaurante, pero en una cueva muy especial para nosotros sólos. Le he contado que en el pueblo dónde está la bodega hay una muralla y un castillo. Que hace mucho tiempo vivió allí el fabulista Samaniego y le he contado también algunas fábulas escritas por él ( La cigarra y la hormiga, La lechera) os dejo el link para poder recordar otras muchas. http://amediavoz.com/samaniego.htm
Durante toda la semana he ido poco a poco incentivando su curiosidad por nuestra excursión, haciendola participe de las decisiones (dónde comer, qué ver primero) para que el día sea perfecto para ella y para nosotros. En esta ocasión tengo que ampliar el radio de acción a los demás niños. He preparado unas actividades relacionadas con La Cigarra y la Hormiga. Tengo impresos unos cuantos dibujos para pintar y ordenar acorde a la historia. Lo que está claro es que si implicamos a los más pequeños,los hacemos participes de nuestras decisiones y planes podemos conseguir que nuestro día de turismo vino y niños sea eso turismo, vino y niños.
martes, 29 de marzo de 2011
¿Quién me ha robado la hora?
Por fin se acaba el mes. Un mes entero sin fiestas. ¿donde vamos a parar? Esto de que la Semana Santa cambie de fecha de un año para otro no hace más que confundir al calendario. Este año el trimestre escolar lo han tenido que hacer a mitad de marzo porque era imposible llegar de Navidad a Semana Santa sin hacer escalas.Y a mi, se me está haciendo de largo ... No hace mucho leí sobre un grupo de Facebook para que la semana santa siempre fuera en las mismas fechas. Lástima que entonces yo no estaba todavía tecnológica para haberme unido. Y es que no entiendo esto de ir moviendonos con la luna, como los indios. En pleno siglo XXI, con tantos avances y seguimos moviendonos con la luna. ¡Que poco hemos avanzado con lo listos que nos creemos! Bueno, esto y que cambien la hora son cosas que nunca podré entender y este año las dos me rebotan a la vez. No me gusta que me quiten nada, que le voy a hacer soy así, y menos horas de sueño. No es justo levantarse a las 9, con la "alegria" del que madruga porque no tiene opciones ya de trasnochar los sábados, y que sean las 10 porque se les pone en los reales saleros. Pero ¿a quién? ¿quien decide cambiar la hora? Ayer, cuando mi hija me hizo esta misma pregunta me escuché a mi misma respondiendole que lo hace Zapatero. Si, yo misma diciendo eso me sentí un poco Pons (no el de la crema de mamis de otra generación), me sentí del PP unos segundos, pero se me pasó rápido. Menos mal que mi peque tiene siempre la respuesta adecuada para que me ria y se me pase el mal rollo azul que corrió por el cuerpo. La cosa fue más o menos como sigue:
-Mami, ¿Porque se cambia la hora? ¿quien lo manda?
-Zapatero ( sin comentarios)
- A la abuela le gusta, primero el abuelo y luego Zapatero.
Esto es una respuesta y lo demás cuentos chinos.Por lo menos se me pasó el ramalazo PP y me dio la risa.
Y lo que más me preocupa es que para mi hija la respuesta fue suficiente, ya tenemos culpable, ya está el tema solucionado. ¿A ver si lo que pasa es que estoy criando una niña del PP sin darme cuenta? Con tener un culpable ya es suficiente, aunque el problema siga ahí, mi hora de domingo sigue robada , pero con un culpable. Así vamos, buscando culpables en lugar de soluciones. Sinceramente, yo soy más de soluciones que de buscar responsables. A veces me sorprendo diciéndole a mi compañero de curro las mismas frases que a mi hija en el parque -¡que me da igual de quién sea la culpa! Y es que realmente lo de los culpables para el que pueda juzgar, a mi dadme soluciones ya depuraremos responsabilidades cuando el problema esté resuelto. Y la verdad, lo mismo sirve para discordias por un columpio o por un informe.
Ahora que ya se me ha pasado el sueño y el malestar general por lo de la hora, ahora me puedo dedicar a buscar culpables y depurar responsabilidades. ¿alguien sabe de quién es la culpa? ¿quien decide lo del cambio de hora? No será Zapatero ¿no?
-Mami, ¿Porque se cambia la hora? ¿quien lo manda?
-Zapatero ( sin comentarios)
- A la abuela le gusta, primero el abuelo y luego Zapatero.
Esto es una respuesta y lo demás cuentos chinos.Por lo menos se me pasó el ramalazo PP y me dio la risa.
Y lo que más me preocupa es que para mi hija la respuesta fue suficiente, ya tenemos culpable, ya está el tema solucionado. ¿A ver si lo que pasa es que estoy criando una niña del PP sin darme cuenta? Con tener un culpable ya es suficiente, aunque el problema siga ahí, mi hora de domingo sigue robada , pero con un culpable. Así vamos, buscando culpables en lugar de soluciones. Sinceramente, yo soy más de soluciones que de buscar responsables. A veces me sorprendo diciéndole a mi compañero de curro las mismas frases que a mi hija en el parque -¡que me da igual de quién sea la culpa! Y es que realmente lo de los culpables para el que pueda juzgar, a mi dadme soluciones ya depuraremos responsabilidades cuando el problema esté resuelto. Y la verdad, lo mismo sirve para discordias por un columpio o por un informe.
Ahora que ya se me ha pasado el sueño y el malestar general por lo de la hora, ahora me puedo dedicar a buscar culpables y depurar responsabilidades. ¿alguien sabe de quién es la culpa? ¿quien decide lo del cambio de hora? No será Zapatero ¿no?
martes, 22 de marzo de 2011
Periodista y Madre en la vida: Dias de vino Rosa
Periodista y Madre en la vida: Dias de vino Rosa: "Lo primero debo presentarme, soy periodista y madre en la vida, aunque no siempre en el mismo orden. He decido abrir este blog para co..."
lunes, 21 de marzo de 2011
Dias de vino Rosa
Lo primero debo presentarme, soy periodista y madre en la vida, aunque no siempre en el mismo orden. He decido abrir este blog para compartir mi experiencia con todos aquellos que son al menos dos cosas en la vida o más de dos, o cinco. Yo hablaré de mis dos cosas, de mis dos vidas y del día a día de cada uno de mis dos mundos.
Desde hace cinco años mi vida gira en torno a una pequeña cosa rosa, que cada vez es más y más interesante a la par que estresante. Me encanta ser madre, es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida y la que mejor me ha salido. Tengo una preciosa niña que me llena de orgullo y satisfacción, como dirían desde la corona y que también tiene la suya propia (digo corona). Desde que llegó mi vida se convirtió en mi princesa lo que a su vez me hizo convertirme a mi en reina, que oye, tiene lo suyo de guay. De repente, pasé a ser reina, creedme que mola mucho. Ahora ando más recta y me sientan mejor los trajes chaqueta, no, es broma, pero si soy reina y no sólo por un día, soy reina de por vida. No soy yo muy de monarquías, de estilo de vida medievales en pleno siglo XXI, pero vamos, si estoy abriendo un blog a estas alturas de la película tampoco es que yo sea mucho más moderna y avanzada. Aunque claro, de mi retraso tecnológico (tengo Facebook desde la semana pasada) a compartir la viabilidad de instituciones medievales va un poco. Sin embargo, soy muy de princesas, pero de las que visten de rosa y llevan tiaras y viven en castillos y salen en los cuentos. De esas princesas si que hablaremos y de sus dragones. Donde va a parar! Ni punto de comparación tienen esas princesas con las que salen en el papel couché. Ahora están de moda las de verdad, las de barrio, las del pueblo y no se cuantas más. Me mantengo firme, para princesas, las de los cuentos, esas que casi nunca tienen madre (ya hablaremos de eso más adelante), esas que siempre encuentran un príncipe (azul o no) y son felices y comen perdices.
Bueno que me desvío del tema, hablaremos de compaginar vida y trabajo, horarios, colegios, cuentos y viajes. Desde mi experiencia seguro que puedo aportar algo, ayudar a alguien con mis consejos y escuchar los vuestros.
Han presentado un nueva línea de vinos de Hello Kitty, super rosas, super chulos y muy en la línea de las chorradas en las que soy capaz de (mal) emplear mis recursos económicos. Os dejo la foto.
El único problema que le veo a comprarme este rosado de Hello Kitty sería explicarle a mi hija que ella no puede beber porque es de mayores ¿Cómo va a ser de mayores si es de la Hello y rosa? Además claro de justificar el gasto de la VISA cuando llegue el report a casa. La botella ronda los 37 dólares en Estados Unidos, supongo que in Italia se podrán conseguir un poco más barato, o por lo menos ahorraremos en gastos de envío, que para eso está más cerca. Y, por supuesto, han diseñado una línea de copas para disfrutar de estos vinos. ¿Qué más se puede pedir?
No sé cuanto tardaré en agenciarme una botellita de este brut italiano pero ya os comentaré que tal es y si merece la pena el dispendio y la bronca con mi niña. Todavía no me explico cómo han conseguido que la FDA (Food and Drug Adminsitration) haya dado el OK a estas etiquetas para vender en USA. Creedme cuando os digo que son muy tiquismiquis con la información de las etiquetas de los vinos por lo que me sorprende sobre manera que dejen pasar algo tan eye-catching, llamativo y atractivo para los/las adolescentes en un país en el que no pueden consumir alcohol hasta los 21. Sorprendida me hayo.
Y vosotros qué ¿Os animáis a probarlo o vais a esperar a que Disney saque la versión princesas?
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