Por fin se acaba el mes. Un mes entero sin fiestas. ¿donde vamos a parar? Esto de que la Semana Santa cambie de fecha de un año para otro no hace más que confundir al calendario. Este año el trimestre escolar lo han tenido que hacer a mitad de marzo porque era imposible llegar de Navidad a Semana Santa sin hacer escalas.Y a mi, se me está haciendo de largo ... No hace mucho leí sobre un grupo de Facebook para que la semana santa siempre fuera en las mismas fechas. Lástima que entonces yo no estaba todavía tecnológica para haberme unido. Y es que no entiendo esto de ir moviendonos con la luna, como los indios. En pleno siglo XXI, con tantos avances y seguimos moviendonos con la luna. ¡Que poco hemos avanzado con lo listos que nos creemos! Bueno, esto y que cambien la hora son cosas que nunca podré entender y este año las dos me rebotan a la vez. No me gusta que me quiten nada, que le voy a hacer soy así, y menos horas de sueño. No es justo levantarse a las 9, con la "alegria" del que madruga porque no tiene opciones ya de trasnochar los sábados, y que sean las 10 porque se les pone en los reales saleros. Pero ¿a quién? ¿quien decide cambiar la hora? Ayer, cuando mi hija me hizo esta misma pregunta me escuché a mi misma respondiendole que lo hace Zapatero. Si, yo misma diciendo eso me sentí un poco Pons (no el de la crema de mamis de otra generación), me sentí del PP unos segundos, pero se me pasó rápido. Menos mal que mi peque tiene siempre la respuesta adecuada para que me ria y se me pase el mal rollo azul que corrió por el cuerpo. La cosa fue más o menos como sigue:
-Mami, ¿Porque se cambia la hora? ¿quien lo manda?
-Zapatero ( sin comentarios)
- A la abuela le gusta, primero el abuelo y luego Zapatero.
Esto es una respuesta y lo demás cuentos chinos.Por lo menos se me pasó el ramalazo PP y me dio la risa.
Y lo que más me preocupa es que para mi hija la respuesta fue suficiente, ya tenemos culpable, ya está el tema solucionado. ¿A ver si lo que pasa es que estoy criando una niña del PP sin darme cuenta? Con tener un culpable ya es suficiente, aunque el problema siga ahí, mi hora de domingo sigue robada , pero con un culpable. Así vamos, buscando culpables en lugar de soluciones. Sinceramente, yo soy más de soluciones que de buscar responsables. A veces me sorprendo diciéndole a mi compañero de curro las mismas frases que a mi hija en el parque -¡que me da igual de quién sea la culpa! Y es que realmente lo de los culpables para el que pueda juzgar, a mi dadme soluciones ya depuraremos responsabilidades cuando el problema esté resuelto. Y la verdad, lo mismo sirve para discordias por un columpio o por un informe.
Ahora que ya se me ha pasado el sueño y el malestar general por lo de la hora, ahora me puedo dedicar a buscar culpables y depurar responsabilidades. ¿alguien sabe de quién es la culpa? ¿quien decide lo del cambio de hora? No será Zapatero ¿no?
Buscar este blog
martes, 29 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
Periodista y Madre en la vida: Dias de vino Rosa
Periodista y Madre en la vida: Dias de vino Rosa: "Lo primero debo presentarme, soy periodista y madre en la vida, aunque no siempre en el mismo orden. He decido abrir este blog para co..."
lunes, 21 de marzo de 2011
Dias de vino Rosa
Lo primero debo presentarme, soy periodista y madre en la vida, aunque no siempre en el mismo orden. He decido abrir este blog para compartir mi experiencia con todos aquellos que son al menos dos cosas en la vida o más de dos, o cinco. Yo hablaré de mis dos cosas, de mis dos vidas y del día a día de cada uno de mis dos mundos.
Desde hace cinco años mi vida gira en torno a una pequeña cosa rosa, que cada vez es más y más interesante a la par que estresante. Me encanta ser madre, es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida y la que mejor me ha salido. Tengo una preciosa niña que me llena de orgullo y satisfacción, como dirían desde la corona y que también tiene la suya propia (digo corona). Desde que llegó mi vida se convirtió en mi princesa lo que a su vez me hizo convertirme a mi en reina, que oye, tiene lo suyo de guay. De repente, pasé a ser reina, creedme que mola mucho. Ahora ando más recta y me sientan mejor los trajes chaqueta, no, es broma, pero si soy reina y no sólo por un día, soy reina de por vida. No soy yo muy de monarquías, de estilo de vida medievales en pleno siglo XXI, pero vamos, si estoy abriendo un blog a estas alturas de la película tampoco es que yo sea mucho más moderna y avanzada. Aunque claro, de mi retraso tecnológico (tengo Facebook desde la semana pasada) a compartir la viabilidad de instituciones medievales va un poco. Sin embargo, soy muy de princesas, pero de las que visten de rosa y llevan tiaras y viven en castillos y salen en los cuentos. De esas princesas si que hablaremos y de sus dragones. Donde va a parar! Ni punto de comparación tienen esas princesas con las que salen en el papel couché. Ahora están de moda las de verdad, las de barrio, las del pueblo y no se cuantas más. Me mantengo firme, para princesas, las de los cuentos, esas que casi nunca tienen madre (ya hablaremos de eso más adelante), esas que siempre encuentran un príncipe (azul o no) y son felices y comen perdices.
Bueno que me desvío del tema, hablaremos de compaginar vida y trabajo, horarios, colegios, cuentos y viajes. Desde mi experiencia seguro que puedo aportar algo, ayudar a alguien con mis consejos y escuchar los vuestros.
Han presentado un nueva línea de vinos de Hello Kitty, super rosas, super chulos y muy en la línea de las chorradas en las que soy capaz de (mal) emplear mis recursos económicos. Os dejo la foto.
El único problema que le veo a comprarme este rosado de Hello Kitty sería explicarle a mi hija que ella no puede beber porque es de mayores ¿Cómo va a ser de mayores si es de la Hello y rosa? Además claro de justificar el gasto de la VISA cuando llegue el report a casa. La botella ronda los 37 dólares en Estados Unidos, supongo que in Italia se podrán conseguir un poco más barato, o por lo menos ahorraremos en gastos de envío, que para eso está más cerca. Y, por supuesto, han diseñado una línea de copas para disfrutar de estos vinos. ¿Qué más se puede pedir?
No sé cuanto tardaré en agenciarme una botellita de este brut italiano pero ya os comentaré que tal es y si merece la pena el dispendio y la bronca con mi niña. Todavía no me explico cómo han conseguido que la FDA (Food and Drug Adminsitration) haya dado el OK a estas etiquetas para vender en USA. Creedme cuando os digo que son muy tiquismiquis con la información de las etiquetas de los vinos por lo que me sorprende sobre manera que dejen pasar algo tan eye-catching, llamativo y atractivo para los/las adolescentes en un país en el que no pueden consumir alcohol hasta los 21. Sorprendida me hayo.
Y vosotros qué ¿Os animáis a probarlo o vais a esperar a que Disney saque la versión princesas?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

